domingo, marzo 27, 2011

Canciones de palacio




Ezequiel comienza a huir, nadie lo va a extrañar. Huye en dirección al norte, le guía el olor a sal. El Cantábrico se muestra en todo su esplendor. Se desnuda y lentamente avanza en dirección al sol. Y decide descansar bajo el manto gris del mar. Las olas lo mecen y duerme eternamente como un viejo zar.


Hay momentos que marcan un antes y un después. Esta semana ha estallado ya lo que llevaba acumulando desde los últimos meses, muchas veces la música se enreda con el día a día y sin quererlo tienes una banda sonora. La de esta semana ha sido de canciones de nacho vegas, estos días de llorar por las esquinas y ver como asumo lo que me está pasando. No querer tenerle miedo al futuro. Así que también el disco de los vaccines ha sido mi otra banda sonora, la de rehacerme y coger fuerzas y tener ganas de saltar por dentro. Lo más difícil es no caer en la autocompasión.


Este mes de marzo ha sido un mes de miedos. De enfermedades, hospitales y misas de funeral. De noticias malas que hay que ir asimilando hasta volverlas buenas. Y otra vez la soledad. Día de Navidad, tuvo que ser en Burgos, te levantas sin resaca a pesar del champán, sin notar nada y al irte a vestir no puedes ponerte la camiseta porque el brazo es que no puedes doblarle y te da la risa, mamá que no puedo peinarme ni darme la crema, que no me da el brazo. uy eso es el reúma, como yo, como tus tias, como las abuelas. Pero mamá, que si, voy a cumplir los 40 pero no creo que sea para tanto y tu empiezas a hacer como que no te enteras pero ya tienes el frío metido por dentro y el miedo y esperas que sea el frío de burgos claro y que se pasará. Y así pasas las navidades tardando 10 minutos en vestirte y luego se te pasa y otras vuelve y ya nunca vas a olvidar donde está el codo. Otro día es la rodilla, esa bola que antes era sólo a ratos y ahora no se va nunca, ya ni puedes ponerte en cuclillas y subirte a un taburete, bajar las escaleras de una en una por las mañanas. Y así con el cuello, con las manos que te has tenido que quitar tu anillo de santander después de más de 15 años. Tú médico te recibe sin cita con toda amabilidad, claro que tiene que ver con lo tuyo eres muy joven, y lleva tus radiografías a los reumatólogos que dicen que es muy muy incipiente, como si nada, y te recetan unas pastillas azulverdes durante tres años y te explican que pueden no hacer nada y entre líneas lees que tienes que seguir con tu vida y aguantarte, como tu madre, como las abuelas, y sales del hospital, ese tan nuevo que todavía no tenía malos recuerdos, pensando en que vas a hacer ahora con todo esto si sólo es el comienzo, si algún día te acostumbraras.


Lloré en el concierto de nacho vegas pero me sentó muy bien. La música como terapia llorica una vez más. Y en el bus yendo a casa con sus discos y en el metro. Este año el primavera será una especie de prueba, a ver quien puede más. Sabes lo que hay que hacer, que no sea el centro de tu vida. Buscarte tu propio medicamento, las canciones, los conciertos, terapia musical. Los mejores días desde navidad han sido los del tanned, por tres días nada de acordarte de tus articulaciones, estaban ahí pero era como si no.


Sólo queda vivir el presente día a día y sacarle brillo y ver los reflejos cada día y ponerles color. Hoy es domingo y te levantas atrancada, todo sigue igual pero hay algo distinto, te sientes mejor después de muchos días, ayer fue un día especial, segovia, la sierra nevada, comer cochinillo mientras ves el acueducto por la ventana, estar con los chicos, vas al cumpleaños de paloma y aguantas hasta el búho de las 3, se pasa el tiempo volando. Hoy te has puesto la diadema de flores, la blusa popi y te has ido a comer paella con los primos en un deportivo rojo. Los mismos días que te ponen a prueba son los que tienen el remedio.


Y el jueves en la joy disfrutando de canciones que hablan de historias tristes, de detener el tiempo, de que todos los miedos son distintos y la vez son uno solo, a veces son ese tipo de canciones las que más compañía te hacen, las que estas necesitando. Canciones que hablan de cosas antiguas, es como cuando de pequeña escuchabas historia en el pueblo y aguzabas el oído cuando mayores bajaban la voz y querías crecer para saberlas. Nacho cantó muchas canciones que no conocía y cada una me hizo sentir algo distinto. Las que más me gustan del último disco son las canciones que parecen más pequeñas, están llenas de vida, de una especia de alegría que no está en ninguno de sus otros discos. Por que a mi la gran broma final y taberneros que son como las canciones más importantes y que tocó hacia el final son las que menos me gustan aunque me gusten y por alguna razón no tocó la comedia humana que para mi es la gran canción del disco, el secreto mejor guardado. Yo prefiero lo que comen las brujas que desde la primera escucha es mi preferida, ese cuento que es una nana en sí, una preciosidad. Y los cambios de ritmo de perplejidad y ese estribillo que pudimos cantar con él sustituyendo a los nenines del disco. La fuerza de incendios que en este disco nacho se suelta poco y a mi me encanta cuando se separa del micrófono y canta más alto. Emocionarme al oír detener el tiempo, mi canción preferida del anterior disco. Empezar con cuando te canses de mi. Terminar con el mercado de sonora, la canción más cruda y eléctrica con aires mantaray. Y entre medias todas esas historias que no conocía, la de ezequiel, la de marlen, palacios de papel y enamorarme de la melodía de va a empezar a llover.

Nunca olvidaré la tela que adornaba el escenario, esa calle cuesta arriba con casas contrahechas, la catedral sin aguja, un edificio que es sólo una mancha, la luz de las farolas, la de las velas que estaban por todo el escenario. A nacho todo de negro, sin corbata, con chaleco, botones de nacar y zapatos brillantes como de cocodrilo.



Como un rey en mi palacio de papel.
Se está bien aquí, se está bien.
La mujer del tiempo anuncia un huracán,
pero no me iré; resistiré.


Y si hay un fuego aprenderé a arder.
Y si empiezo a arder aprenderé a apagarme.


2 comentarios:

saudade dijo...

Hola guapa, te mando toda la energía del mundo desde aquí, me gustaría estar a tu lado, en tu terraza con un cafecito y que me contases con calma qué es lo que está cambiando. Empieza la primavera y todos los colores que normalmente sueles llevar se van a ver a partir de ahora aún más brillantes, terapia de color, terapia musical, terapia de la fuerza que tú misma tienes... todo sumado tiene el resultado de levantarte cada día y seguir luchando un poquito más.
MUCHOS BESOS

Viola Tricolor dijo...

Muchas gracias saudade, tú lo has dicho terapia de color :), esta semana hablamos pero no para hablar de esto sino para celebrar tu cumple y contarte nuestro día segoviano.

Un besote.