jueves, febrero 11, 2010

Every dream is shot by daylight

Voy a escribir lo de ayer antes de que todo se diluya. La sensación del día después es maravillosa, si a eso se le suma los nervios de los días anteriores, de la espera en la cola, la espera en la sala y el concierto yo creo que es un dinero altamente amortizado, mejor que tenerlo en el banco al 2,75%, como decía ayer Manuel, fue todo un regocijo.

Tuve la suerte de encontrarme en la puerta a la amiga de una amiga, acompañada de un andalú, todo empezaba muy bien. Llegué media hora antes y entré la segunda. ¡¡Bien!! Pude coger sitio en mi esquinita y poder verlo todo, tal y como pensaba (pero fue mucho más) en la pista de abajo casi solo había hombres gigantes, es decir que si estas en la pista no ves un pijo. Y claro ir a un concierto de los dinosaur y no poder ver a J. Mascis arrasando con la guitarra y a Lou Barlow que toca el bajo de una manera que me encanta, sales del concierto y dices yo lo que quiero es tocar el bajo. La corta espera se pasó rápido, pasó la cantinera de amar en tiempos revueltos que habla igual por la calle, que maja, no se que iba diciendo de parís, la chica de mi lado que era la primera tenía el pelo verde, un chico al pasar la preguntó que como se lo había teñido, ella le dijo que era tinte natural y que en el mercado de Fuencarral los vendian, que se tuvo que hacer dos decoloraciones, pues yo me he comprado ya un tinte de l’oreal, te quedará más oscuro.

Una vez instalada miro al escenario y me entra una especie de tembleque, es como una muralla negra, todo lleno de amplis, reviso en el bolso y si, ahí estan los tapones para los oídos. La espera antes de lou pasa muy rápido, hablando de música, de espárragos rocks e inquilinos comunistas, con la amiga de mi amiga, el andalú y mi amigo kapy. Y sale Lou Barlow con la eléctrica, sólo seis canciones, entre ellas el on fire, alucinante, ni por un momento pensé en que fuera a tocar algo de sebadoh. La gente suele hablar durante los teloneros, a mi no me suelen gustar tampoco, generalmente suenan mal y son muy malos, ayer Lou tocó de una manera muy bonita, acariciando las cuerdas, la voz sonaba perfectamente, y la gente no paraba de hablar, que la gente vaya a ver un grupo y no escuche a alguién del mismo grupo como telonero nunca me había pasado, pero claro no estaba haciendo ruido.

A las 22h salen los tres y empiezan a tocar y toda su música empieza a salir de todos esos amplificadores y toda una parte de mi vida aflora con ellos, la rayuela y el rumbling rose, mi habitación de la circular, la antigua y los vinos de la calle paraíso, los cafes con las niñas, las fiestas y el primer valladolindie, todo concentrado en unas canciones, a todos nos gustaban, con ellos no había discusión, feel the pain, freak scene, little fury things, cada vez elegiamos una. Cuando las fuerzas flaqueaban ahí estaban los dinosaur, eran pura energía, un grupo ruidoso que si me gustaba que no tenía nada que ver con el jevi ni con esos grupos con solos de guitarra horribles, ellos si me gustaban y esa voz que parecía la de un viejo y a la vez la de un joven, una voz que tenia un algo que te mece, como su música, el ruido también puede arrullar, entras en una especie de trance, el tiempo pasa volando, ver a Lou Barlow tocando el bajo, encorvado con toda la melena hacia abajo, moviendo la mano en un sube y baja que acaba arrullando, que gusto da verle, mueve la mano sobre el bajo como si tocara un vals, no se me ocurre, o mejor dicho ahora no recuerdo, a nadie que toque el bajo como él. Y J. Mascis, la voz, aquella voz y su guitarra, rojo fuego, y esos solos que tanto me gustan y que no me parecen un rollo y que concentran el tiempo en un minuto y cuando queremos darnos cuenta ahí han estado sus temas de entonces, in a jar, get me, feel the pain y freak scene y su genial versión del just like heaven.

Ver a los dinosaur en sala ha sido un gran experiencia, distinto que en el primavera, lo prefiero. El concierto termina y todo se desvanece, ningún feisbuck hará que todo vuelva a ser igual. Tantas cosas de los 90 han pasado entre sus ráfagas eléctricas, enmarañadas con el ruido, cosas por las que un concierto merece la pena.

Aquí teneis una crítica de indienauta y unas fotos maravillosas.









6 comentarios:

txarls dijo...

Sinceramente Viola.Es la crónica de concierto mas pasional,sentida,elegante,nostálgica,emotiva,coherente y grata que he leído nunca.Tanto es así,que de verdad creo que lo mas sensato sería borrar el post que he escrito hace un moemnto sobre el reciatl de ayer en Barcelona y dejar un enlace directo aquí.Has descrito lo que fueron sus dos conciertos para todos los que lo hemos podido disfrutar (creo...al menos en mi caso,seguro) un revival de recuerdos,de viejas sensaciones,de sonrisas y diversión,de conversaciones amenas.No puedo decirbir con palabras lo mucho que me ha gustado este post (menos mal,que si no escribo mil mas,jajaja).Un beso gigante.

Viola Tricolor dijo...

txarls que me emocionas !!!!! tú crónica es buenísima, como la vas a borrar!!!
quien nos iba a decir hace casi 20 años que ibamos a ver a los dinosaur en el 2010 :)
un beso muy fuerte.

Francisco Ortiz dijo...

Interesante crónica subjetiva.

Viola Tricolor dijo...

Muchas gracias Francisco por pasarte por aquí, no podría escribir sobre un concierto de otra manera.
Besos.

Mt dijo...

Siempre que veo, leo o escucho alguna cosa de los Dinosaur Jr o Stone Roses (que me ha dado ahora por ellos), me acuerdo de Miguel y de las cintas que nos grababa hace muuuchos años.
Todavia las tengo por acá, con esas carátulas dibujadas por mi.
Imaginate el tiempo que ha pasado y lo que yo me he movido, y esas cintas me han seguido a todas partes. Claro, que ahora no puedo escucharlas, pero para eso está tu blog y el bendito spotify que me vuelve a funcionar por estas tierras.

Un beso, Mt

Viola Tricolor dijo...

Las cintas de Miguel, he hablado de ellas a todo el mundo, siempre salen a colación y mira que las he sacado partido, madre mia.
Yo hace unos meses pase unos días con el disco de los stone roses porque fue el 20º aniversario (ejem), es una maravilla de disco, siempre lo digo, nunca dejará de gustarme.
Me alegro de que te guste algo de lo que pongo. Un beso muy muy grande.